Emoción y digestión: una conexión real
¿Cuál es tu cable a tierra?
Hace tiempo entendí que necesitamos herramientas simples para reconectar, especialmente en momentos de estrés o desconexión.
Una de las mías es la escritura.
Escribir me permite volcar sentimientos, sin juicio, sin esperar respuestas. A veces, simplemente escribo para liberar algo del momento, y luego rompo o quemo esa hoja. Como si lo que se manifestó ya no me perteneciera. Otras veces lo conservo y lo vuelvo a leer al tiempo.
¿Qué tiene que ver esto con la alimentación? Mucho.
Las emociones influyen directamente en cómo digerimos. Cuando estamos tensos, ansiosos o con “ruido interno”, eso también impacta en el cuerpo.
Te propongo un ejercicio simple:
Antes de comer, respirá.
Preguntate: ¿cómo estoy? ¿Qué estoy sintiendo?
Si podés, ponelo en palabras. Escribí, dibujá o simplemente soltá.
Reconocer una emoción y expresarla, aunque sea en silencio, puede marcar una gran diferencia en cómo nuestro cuerpo recibe el alimento.
La escritura me sirve. Pero quizás a vos te sirva otra cosa: dibujar, hacer respiraciones, caminar, bailar, orar, tocar un instrumento musical … Lo importante es sacar eso que está adentro y que pide atención.
Y si hablamos de hábitos cotidianos, el yoga es mi refugio.
No lo negocio. Cuando no puedo practicar, lo siento en todo el cuerpo. Pero cuando vuelvo al mat, algo siempre se transforma.
Te invito a encontrar tu yoga.
Ese espacio donde volvés a vos, donde bajás el ruido y recuperás el equilibrio.
¿Cuál es tu cable a tierra? Podés escribirme si querés compartirlo.

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